CHACAO BISTRÓ ESTRENA NUEVO MENÚ (Y ES LA GLORIA)

03 / 04 / 2017

En una de esas ricas tardes caraqueñas, me escapé con mi compañera columnista Morella Atencio (@caraqueandoando) para probar el nuevo menú de Chacao Bistró. Ubicado en la Calle Miranda con Urdaneta en pleno corazón del Municipio Chacao, nos fuimos caminando para sentarnos en su rica terraza colorida donde la brisa soplaba como si en Caracas no pasase nada, cuando en la ciudad pasa de todo.

A mí lo que me gusta de Chacao Bistró es que no viene con pretensiones. Su fuerte es la comida y su decoración son los comensales. Aquellos que se detienen un miércoles a mediodía a por uno de sus almuerzos ejecutivos o tomar café por las tardes –todos los mesoneros son entrenados baristas- son los que le dan el toque boho a una esquina que grita años cincuenta, y que está ávida de una pinturita por las autoridades municipales. Todos los que alguna vez hemos hecho cola a las afueras del bistró para apuntarnos a sus famosos brunch de fin de semana, vemos el potencial de la zona y jugamos a ser alcalde.

El menú, diseñado por el simpático chef Guillermo Rapa y que se estrena en abril refresca la oferta gastronómica complementando así los platos consentidos de la casa como sus geniales hamburguesas servidas en pan brioche y la siempre suculenta polvorosa de pollo. Luego de una refrescante sangría –añádanle un toque de soda para cortar el dulce si gustan-, Morella y yo pedimos para compartir unas arepitas de chicharrón con cochinillo desmenuzado y queso de trenza que simplemente se nos derritieron en la boca. De entrada, nos comimos un tiradito de res ahumado al romero servido con aderezo de tomates confitados, rugula y tajas de parmesano.

De plato fuerte, Morella pidió el pollo olivo. Éste pollo es una pechuga empanizada con una mezcla de Panko, aceitunas negras secas y ajonjolí rellena de queso mozzarella en salsa de soya y miel acompañada de pasta corta a la crema de tomates confitados.

Yo me comí unas costillas de cerdo marinadas en soya. El chef Rapa me contó que son marinadas en salsa soya y cocidas a baja temperatura por 24 horas para una carne más jugosa y suave. Y vaya que se derrite en la boca. Acompañado de un cremoso puré de batata rosada y espinacas salteadas.

Lo que es un asalto al paladar con rendición y sumisión a la chef pastelera María Gabriela González del local son los postres. El nuevo menú trae dos postres imposibles de no pedir en cada visita. El primero es llamado Diplomat de Chocolat: capas de mousse de chocolate oscuro, mezcla de cheese cake de chocolate blanco y galletas bañadas en café espresso, servido con una bola de helado de mantecado.

El segundo postre es el Brown-Cookie con helado: mitad brownie de chocolate húmedo –extremadamente húmedo lo certifico- y mitad galleta crujiente servido tibio con helado de mantecado. Este postre, me contaron, viene en versión “bite size” para devorárselo en el carro en el camino a casa.

Uno sale contento y renovado de Chacao Bistró porque siente como si saliera de casa de unos amigos. Atendido de maravilla por los mesoneros, comido como un dios urbano y contento con el precio calidad. Definitivamente una visita que vale la pena para sentirse un verdadero caraqueño.-

 

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